EL FIN

El apóstol Pedro nos escribe: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno se perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento” 2 Pedro 3:9. Dios no tarda por tardar, El solo está dando tiempo para que todos vengan al arrepentimiento. Además, la Biblia también nos dice que “para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día” 2 Pedro 3:8. Lo que para nosotros parece un largo tiempo para Dios no es nada, pues para el no existe el tiempo, solo el presente.

Jesús hablando a sus discípulos les habló del siervo fiel y prudente al cual el Señor pondrá sobre todos sus bienes. Pero también habló acerca de un siervo no prudente. En Lucas 12:45-46 dice: “Mas si aquel siervo dijere en su corazón: Mi Señor tarda en venir…vendrá el Señor de aquel siervo en día en que este no espera y a la hora que no sabe, y le castigará duramente, y le pondrá con los infieles.”

Es muy interesante notar que aunque a la mayoría de nosotros no nos gusta esperar, si nos gusta que nos esperen. Muchas veces no somos pacientes con otros pero nos gusta que sean pacientes con nosotros, si no hemos esperado con paciencia solícitamente y no estamos preparados en aquel día, no habrá paciencia para con nosotros.

El que espera debe estar preparado

Cuando yo era muy joven, tenía alrededor de once años pertenecía a una tropa de niños escuchas de nuestra iglesia. En cierta ocasión se organizó una salida para ir a Ponce. No creo que yo había ido antes a Ponce y estaba muy deseoso de ir. Ponce queda como a tres horas de donde yo vivía en Río Grande. El líder de la tropa dijo que a las cinco de la mañana pasaría a recogernos. Aquella noche dormí muy poco. Me acosté pensando en si iba poder levantarme tan temprano y estar preparado cuando me vinieran a recoger. El líder había dicho que no esperaría por nadie. Que el que no estuviera listo se quedaba.

Aquel día me levanté como a las cuatro de la mañana. Yo no quería perderme el viaje, ni que me dejaran. Cuando mi madre oyó que yo estaba despierto tan temprano, me dijo que era muy temprano, que me volviera a acostar, pues ellos no iban a venir tan temprano a recogerme. Yo discutí con mi madre que no, que yo debía quedarme despierto, pero ella insistió que me fuera a dormir y que ella velaría por mí. Para tristeza mía, antes de la cinco de la mañana llegaron a recogerme, pero yo estaba en la cama. Mi madre les pidió que esperaran solo un momento para que yo saliera. Ellos no esperaron y se fueron. Yo no estaba preparado a la hora que se había establecido.

Yo nunca olvidaré esta experiencia. Será una enseñanza para mi toda mi vida. De igual manera Dios espera que todos los que esperan la segunda venida de Cristo estén preparados en todo tiempo. Estar preparado significa estar vestidos, estar en Él. El apóstol Pedro una vez más nos escribe:

“Por lo cual oh amados, estando en espera de estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por él sin mancha e irreprensibles, en paz. Antes bien, crece en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor Jesucristo” 2 Pedro 3:14,18.

También el apóstol Pablo nos escribe respecto a aquel día de la siguiente forma:

“Pero vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá como ladrón en la noche; Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque vosotros sois hijos de luz e hijos del día, no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios.” (I Tesalonicenses 5:2; 4-6).

El estar preparado es lo más importante de la espera. Estar preparado no tiene que ver con lo que estoy haciendo (Mateo 7:20-23). Es posible estar haciendo muchas cosas que parezcan ser buenas y bien pudieran serlo. Predicar no es estar preparado, ayudar a otros no es estar preparado, ir a la iglesia no es estar preparado, sanar enfermos no es estar preparados, echar fuera demonios no es estar preparado. Entonces, ¿Qué es estar preparado? De acuerdo al apóstol Pedro, estar preparados es sinónimo de estar sin pecado, estar en paz, y estar creciendo en la gracia y el conocimiento de Cristo. El apóstol Pablo nos dice que estar preparados es andar en luz.

Si cada día no crecemos en nuestra relación con Cristo, si cada día no le conocemos mejor, si cada día nuestra intimidad con el no aumenta, si cada día nuestra paz con él y con todos no aumenta, no estamos en luz, y no estamos preparados, no importa todo lo que estemos haciendo.

Señales de su venida

Jesús fue el primero en hablarnos claramente de su segunda aparición, El mismo nos dejó dicho las cosas que habrían de ocurrir en torno a su venida. En Mateo 24; 25; Marcos 13:1-37; Lucas 12:35-48; 21:5-36. Si estudiamos detenidamente los sucesos de Mateo 24 veremos que, aunque él no nos dejó dicho el día y la hora que él había de volver, pues nadie lo sabe (Mateo 24:36), pero sí nos dejó una serie de acontecimientos que tendrían que ocurrir y además, también nos dejó señales que nos darían a entender que su venida estaba muy cerca.